El Programa Internacional Argo


La necesidad de entender la evolución del sistema climático, de predecir el tiempo atmosférico con mayor precisión y antelación, y de conocer el estado del mar por su gran importancia socio-económica asociada a las actividades que en él, o en sus márgenes, se desarrolla, ha propiciado la creación del denominado Sistema Global de Observaciones del Océano (GOOS, Global Ocean Observing System) Los beneficios de un Sistema Global de Observaciones del Océano incidirán sobre una amplia gama de actividades socioeconómicas que no estarán comprendidas sólo en el sector marino.


La red de observación Argo, cuya idea nació en 2001, es una de las componentes clave del Sistema Global de Observaciones del Océano, y tiene como objetivo concreto, de proveer de una descripción cuantitativa del estado de los 2000 metros más superficiales del océano cada 10 días y de las estructuras de variabilidad espacio-temporal, desde meses a décadas, incluyendo los flujos y almacenamientos de calor y agua dulce.


La red Argo sería el análogo oceánico de la de los sondeos atmosféricos que varias veces al día se realizan desde miles de estaciones meteorológicas. Observaciones que proveen del estado de la atmósfera, y permiten así realizar las predicciones del tiempo que habitualmente usamos.


Gracias al desarrollo tecnológico que han tenido las ciencias marinas en los últimos 10 años, este ambicioso objetivo se puede llevar a cabo con el despliegue de un conjunto de 3000 boyas perfiladores sumergibles. Cada uno de estos perfiladores deriva a una profundidad de 1000 m. Cada diez días desciende hasta los 2000 m de profundidad, para a continuación inciar el ascenso a la superficie, midiendo en su camino de subida los campos que permiten determinar el estado físico del océano, principalmente temperatura, salinidad y presión. Los datos son enviados por satélite desde la superficie, disponiéndose en tiempo real de las estructuras de temperatura y salinidad de las capas superiores e intermedias de los océanos: se obtiene una imagen del estado del océano cada diez días. Esta cifra, de 3000 perfiladores, corresponde con una boya cada 3º de longitud y latitud y fue diseñada para cumplir los objetivos planteados
. Teniendo en cuenta que la vida media de estos perfiladores es de 4 años, se requiere de un despliegue anual de unos 750 perfiladores.

Esquema funcionamieno de los perfiladores Argo


Argo está impulsada por la Organización Meteorológica Mundial (WMO), la Comisión Oceanográfica Intergubernamental (IOC), el Consejo Internacional para la Ciencia (ICSU), y el Programa de las Naciones Unidas del Medio Ambiente (PNUMA). Si bien su implementación es una colaboración internacional y por lo tanto los acuerdos que llevaron a su creación dan cobertura científica, y avalan la calidad del proyecto, pero no la financian en sí. Los países interesados en participar son los responsables de contribuir a la implementación del programa a través de la financiación de sus programas nacionales, sin que exista una directriz acerca de cómo deban ser las contribuciones nacionales, a excepción de la disposición libre de los datos y la calidad de estos. De este modo, los datos son accesibles para todo el público, a través de internet y del sistema global de telecomunicaciones (GTS).


Asociado a la red Argo existe un conjunto de mecanismos, comités y centros virtuales, que llevan a cabo todas las tareas relacionadas con los datos, desde su adquisición vía satélite hasta su publicación, en un plazo inferior a 24 h, en Internet y en la red global de telecomunicaciones. Entre ellos podemos enumerar el Centro de Información Argo, el Comité Científico, el Comité de Gestión de Datos, así como los centros globales de adquisición de datos (más información en la seccion Usando los datos Argo). Todo el personal que realiza esta labor, también están siendo financiado por las contribuciones nacionales.


El interés de la Comisión Europea por las actividades relacionadas con la observación de la tierra, plasmado en el programa de observación de la tierra europeo Copernicus, y la alta calidad científico-tecnológica de la Red Argo, llevó a que la contribución europea a Argo, Euro-Argo, fuera incluida a finales de 2006 dentro de la hoja de ruta redactada por el Foro Estratégico Europeo sobre Infraestructuras de Investigación (ESFRI). La hoja de ruta diseñada por ESFRI, identificó un total de 35 grandes proyectos de infraestructuras de investigación, sólo cuatro en el ámbito de las ciencias marinas, y entre ellas Euro-Argo.


De este modo, Euro-Argo se plantea como el mantenimiento de un tercio del total de la red de boyas perfiladoras Argo. Esto supone un despliegue de 250 perfiladores por año. El periodo por el cual ESFRI considera mantener la infraestructura es de 8 años, más 4 años para la fase de construcción, estimándose 2010 como el primer año con la infraestructura funcionando en su totalidad.


El nombre de Argo surgió inicialmente como en acrónimo de Array of Real Geostrophic Oceanography si bien ya no se usa como acrónimo sino haciendo referencia a la mitología griega, y al viaje de Jason en el barco denominado Argo. Jason a su vez es la denominación que se da a la misión que engloba los satélites que obtienen datos del nivel del mar. Jason y Argo se complementan como lo hacen el la mitología.